Cinco lentes, no cinco casilleros. Un proyecto puede mirarse desde varias a la vez, y algunos de los mejores se ven distintos según por cuál se los mire.
Cada lente está cortada sobre un criterio distinto [el insumo, la función, el sitio, el evento, el beneficiario] , así que no son excluyentes y preguntarse en cuál estoy puede servir como punto de partida. Otra pregunta útil es: ¿cuánta infraestructura supone lo que estoy proyectando?. Esta pregunta puede considerarse como el eje que atraviesa a las cinco, y tiene tres grados.
- EstrésTodo funciona, pero tensionado. Hay energía, transporte y mercado, con cortes ocasionales y costos que suben.
- InterrupciónAlgo falla y no vuelve enseguida. Se corta el suministro, no pasa el camión, el camino queda cortado durante días o semanas.
- AusenciaNo hay red que reponer. Lo que exista tiene que sostenerse con lo que hay a mano y reproducirse sin industria.
Ubicar cada lente sobre ese eje muestra algo incómodo y necesario.
EstrésInterrupciónAusencia
01 · Colapsonauta
02 · Hiperconsumo
03 · Hiperproducción
04 · Emergencia
05 · Ambiente
Opera de llenoOpera con límitesRequiere lo que falta
El diseño colapsonauta es el único que atraviesa la escala entera, porque no supone nada más que descarte disponible y un taller. Los otros cuatro asumen, en distinto grado, la misma industria cuya interrupción define al colapso. Eso no los invalida: los ubica. Un manual honesto dice para qué escenario sirve cada cosa, y este dice que cuatro de sus cinco lentes trabajan mientras el mundo todavía funciona.
El Ecodiseño Radikal centra su preocupación en las problemáticas que hoy tienen que afrontar la sociedad y el ambiente, y propone usar el diseño de productos y servicios como herramienta para mitigarlas. Lo que sigue es qué hace cada lente y qué tipo de objeto puede salir de ella.
01 · Diseño colapsonauta
Cuando se propone incluir residuos en una línea productiva aparecen siempre dos respuestas: "es muy caro y poco redituable" y el más corto "no se puede", respaldado con un "no se pueden estandarizar residuos". Ambas tienen los cimientos en la lógica de un modelo de consumo depredador, donde los productos pierden su valor sentimental, se rigen por modas y existen para dar ganancia a quien los vende.
Este enfoque incluye el residuo con la menor intervención posible, apuntando a que constituya la mayor parte del producto: en materia total, en rol funcional o en valor estético. Como proporción ideal a alcanzar: un máximo de 60% de material virgen y un mínimo de 40% de material recirculado, medido en masa. La unidad no es un detalle: si el porcentaje se declara sobre el volumen, sobre el costo o sobre la superficie visible, cualquier producto aprueba. Se mide en masa porque es lo único que se puede pesar y discutir. Aprovechar las características morfológicas del material y trabajar sobre alguno de los tres ejes [formal, productivo o funcional] no reemplaza a ese número: lo acompaña.
Acá el reciclaje no es una herramienta discursiva sino una estrategia de obtención de materia prima para productos de baja escala. El know-how de cada pieza es de libre acceso, siempre y cuando quien la reproduzca respete la inclusión de residuos. La pregunta obvia es dónde queda el valor si cualquiera puede fabricarlo: queda en la calidad final, en la capacidad de quien lo produce y en la escala, porque las piezas casi únicas valen más, no menos. Y hay una precisión que evita la contradicción con el diseño por contexto: lo que se comparte son procesos y saberes, no formas. La forma nace en cada comunidad, con su descarte y sus talleres.
Sobre el dinero. Sería idiota negar que hace falta para sobrevivir en el mundo actual. Todos los proyectos de este enfoque tienen como objetivo el rédito económico, y no por casualidad: los productos que provienen del Diseño colapsonauta, cuando sea necesario, podrían financiar diseños de los otros cuatro enfoques, que suelen requerir una inversión inicial mayor antes de alcanzar autonomía económica.
02 · Diseño ante el hiperconsumo
Frente a un consumismo que vuelve casi una utopía la reducción del consumo, este enfoque crea productos que recolectan y permiten utilizar recursos y energías desaprovechadas, con la finalidad de satisfacer nuestros hábitos actuales sin extraer más.
Las fuentes energéticas ya están sobre la mesa: mareomotriz, eólica, geotérmica, solar, de impacto. Los recursos aprovechables también: agua, CO2, residuos vegetales. Las tipologías que suelen aparecer son generadores de energía, estaciones de carga y productos autosustentados. Escamandro y Chuva son dos ejercicios en esa dirección.
La regla que ordena todo el enfoque es el balance. Si el Escamandro se hubiera planteado a escala de un crucero, podría generar energía y aun así empeorar el consumo de combustible del barco por el solo hecho de tener que desplazarlo. Un producto que recolecta energía y gasta más de la que recolecta no es un producto: es una excusa.
03 · Diseño ante la hiperproducción
Este enfoque busca la higiene y, cuando es posible, la desaparición de los entornos que genera la producción desmedida e incontrolada de residuos. Se identificaron cuatro tipos de espacios contaminados, cada uno con su objetivo.
- Hábitats inhóspitos contaminadosPara garantizar su integridad.
- Basurales a cielo abiertoPara mejorar su organización.
- Hábitats contaminadosPara mejorar su estado y facilitar la limpieza.
- Islas de residuosPara lograr que desaparezcan.
Es el enfoque con la tipología de producto más amplia, porque depende por completo de en qué punto del ciclo de vida del residuo se decida intervenir. También es el que más cerca está de una salida real al mercado: ya existen tecnologías y componentes para llegar a prototipos y a series bajas de producción.
04 · Diseño para la emergencia
Responde a amenazas comunes a todas las especies: incendios, sequías, avalanchas, tsunamis, terremotos, ciclones, erupciones, riesgos biológicos y tecnológicos. El objetivo es siempre el mismo: salvar vidas, objetos, servicios, sistemas, información o lo que la situación requiera.
- RefugiosPara proteger la vida de seres humanos y fauna.
- Cobertores y protectoresPara proteger objetos.
- Comunicadores y pasatiemposPara entretenernos durante la supervivencia. No es un chiste: la espera también se diseña.
Hay una condición previa a cualquier idea: los productos de este enfoque tienen que ser percibidos como seguros, tanto por quien los va a usar como por quien los va a fabricar. Sin esa percepción no hay inversión, y sin inversión no hay producto. Habiacuático y Alerón Antidespegue son los dos ejercicios más avanzados de esta rama.
05 · Diseño para el ambiente
Es la rama más delicada de las cinco, porque trabaja sobre las interrelaciones entre actores. Mejorar una relación implica modificarla, y modificar una relación entre especies es jugar a ser dios con información incompleta.
Los ejercicios pensados hasta ahora dan una idea del alcance: salvavidas para cetáceos, baldosas podadoras, foguetero portátil, guardabarros para animales, protector de raíces para plantas acuáticas. Ninguno superó todavía la etapa de conceptualización, y lo digo con todas las letras porque acá la honestidad sobre el estado de avance es parte del método.
Por eso este enfoque tiene una exigencia que los otros no tienen: prototipo y prueba de campo, sin excepción, antes de cualquier fabricación. El impacto de un error acá no lo paga quien diseña.