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ÍNDICE

Matías Oliva · Diseñador

ARCHIVO DE DISEÑO CRÍTICO

  1. P01Sillón Capullo
  2. P02Kit Cianoback
  3. P03Ordna

Matías Oliva · Diseñador

Ecodiseño Radikal · Córdoba, Argentina

  1. P01Sillón Capullo
  2. P02Kit Cianoback
  3. P03Ordna

El diseño no termina en los objetos. También da forma ahábitos.

Entiendo al diseñador como un hacedor cultural: alguien capaz de traducir contextos, tensiones y aspiraciones en nuevas formas de vincularnos entre todxs, con el entorno y con el mundo natural que habitamos.

VER PROYECTOS

RECORRIDO / 01—05

01 / POSICIÓN

Manifiesto

Edición 02 · 2026 · 74 páginas

Manifiesto — Imagen 1

Botón “Leer” para acceder al manifiesto traducido.

Diseño desde una conciencia de época: la de una civilización industrial que empieza a mostrar sus límites.

Creo en explorar nuevas formas de hacer las cosas, integrando al proceso de diseño una relación más consciente con el medioambiente, su diversidad y sus límites. Desde hace un tiempo desarrollo un Manifiesto de diseño donde articulo y profundizo esta mirada.

Botón “Leer” para acceder al manifiesto traducido.

ARCHIVO

POSICIÓN

02 / POSICIÓN

Enfoque

tres miradas que se cruzan

  1. Innovación social

    Diseñar con y para las personas. Procesos que amplían capacidades colectivas antes que objetos que se acumulan.

  2. Cradle to Cradle

    Nada es residuo. Cada material es un nutriente [ biológico o técnico ] que vuelve a circular. Diseñar también el después.

  3. Sustentabilidad

    No como una promesa de mayor consumo verde, sino como una manera de ponderar qué merece ser producido y qué no, en un mundo que, según dicen, está colapsando.

03 / EVIDENCIA

Práctica

2026

Prêmio Salão Design °27

Premio especial · Categoría Profesional · Mención Especial del Jurado - Concientizar · Brasil

2025

Prêmio Salão Design °26

Finalista seleccionado · Categoría Estudiante · Brasil

2024

Concurso METRAR 3° Edición

Mención honorífica

04 / ARCHIVO
P01—P03

Proyectos

  1. Sillón Capullo — Imagen 105 Imágenes
    01

    P01 · Objeto · 2025

    Sillón Capullo

    Diseño de mobiliario experimental desarrollado a partir de la reutilización de descartes textiles. Su silueta envolvente propone una experiencia diferencial y transforma estos residuos en una nueva oportunidad material, funcional y expresiva.

    Abrir expediente

  2. Kit Cianoback — Imagen 106 Imágenes
    02

    P02 · Sistema · 2024

    Kit Cianoback

    Sistema de bajo costo que adapta maquinaria de desagote existente para recolectar cianobacterias de manera más eficiente, con menor consumo energético y una mayor concentración del residuo, facilitando así su incorporación a nuevos ciclos productivos, como la generación de biogás.

    Abrir expediente

  3. Ordna — Imagen 112 Imágenes
    03

    P03 · Sistema · 2026

    Ordna

    Sistema modular para la gestión de residuos urbanos que actúa como un facilitador relacional entre personas, basura, hogar y comunidad. Facilita la separación en origen, promueve hábitos responsables, recuerda horarios de recolección, favorece la integración de esquemas de clasificación según cada comunidad y de recolectores formales e informales en los circuitos de recolección urbana.

    Abrir expediente

05 / CONTACTO
CÓRDOBA · AR

RADIKAL

“RADIKAL”

Del latín radix: raíz.

Ir a la raíz de los problemas. Cuestionar estructuras. Transformar sistemas.

Disponible para consultorías y proyectos de Ecodiseño Radikal.

01 / Manifiesto de diseño

MAN C01/06 · I

Manifiesto del Ecodiseño Radikal

Córdoba; Argentina · Diciembre de 2024

Durante un siglo, el diseño industrial aprendió a hacer productos ergonómicos, bellos, eficientes y rentables. Lo consiguió. Hoy esas conquistas ya no son un mérito: son el piso.

El problema es que el piso se movió. La crisis climática y el agotamiento del modelo industrial que heredamos [todxs, también quienes diseñamos] cambiaron las condiciones del oficio. Un producto puede ser impecable en cada una de esas dimensiones y seguir siendo parte del problema.

No propongo abandonar esos criterios. Propongo agregarles una pregunta que hoy es ineludible: qué produce este objeto además de sí mismo. Qué flujos activa, qué deja atrás, en qué ciclo entra cuando termina.

El Ecodiseño Radikal reúne cinco enfoques para proyectar desde esa pregunta. No son reglas ni un juicio sobre lo que ya se hizo; son puertas de entrada, aplicables según lo que cada proyecto y su contexto exija.

  1. Diseño colapsonautaIncorporar el descarte a la línea productiva: tratarlo como material, no como final del camino. Cada residuo entra donde puede volver a circular [ciclo técnico o biológico] según sus funciones y su vida útil.
  2. Diseño ante la hiperproducciónAceptar la escala real de lo que producimos [mal llamados residuos] e intervenir en lo que esa escala genera: recolección, transporte, almacenaje, impacto.
  3. Diseño ante el hiperconsumoOperar sobre los flujos del consumo masivo para recuperar de ellos recursos y energía.
  4. Diseño para la emergenciaResponder a desastres y eventos extremos, que, según estudios y declaraciones, serán cada vez más frecuentes.
  5. Diseño para el ambienteReducir el impacto humano sobre las relaciones entre lo vivo y lo inerte, propias de cada ecosistema.

Lo que este manifiesto propone

No propongo bajar el nivel de producción ni regular el consumo. Conviene decir por qué, porque es la decisión más discutible de todo el documento y no quiero que quede como un olvido.

Primero, por palanca. Quien diseña no decide cuánto se produce ni cuánto se consume. Decide qué entra en un producto, cómo se fabrica, cuánto dura y qué pasa cuando termina. Fingir un poder que no tenemos es la forma más elegante de no ejercer el que sí.

Segundo, por división del trabajo. Hay movimientos, disciplinas y enfoques de diseño enteros trabajando sobre el volumen de producción y sobre la regulación del consumo. Hacen falta y no los reemplazo. Este manual se ocupa de otro tramo de la cadena.

Tercero, por escepticismo. La regulación del consumo, cuando llega, llega tarde y desigual, y termina descargándose sobre quien menos consume. Prefiero intervenir donde el efecto no dependa de que alguien cambie de hábito.

Nada de esto es neutralidad. Si el resultado de estos cinco enfoques fuera volver más tolerable el mismo flujo de materia sin tocarlo nunca, el manifiesto habría fracasado. La única defensa contra eso es la regla que aparece en el capítulo IV: todo proyecto declara qué cuesta que exista.

Nada de esto empieza conmigo. Este manifiesto se inscribe en un camino que otrxs abrieron y sobre el que intenta avanzar. Papanek puso al diseño frente a su responsabilidad política hace más de cincuenta años. Fry mostró que cada objeto participa en la construcción de futuros. Escobar viene argumentando desde América Latina que el diseño autónomo se hace desde y para la propia comunidad. Manzini organizó lo pequeño, local, abierto y conectado. Liboiron demostró que el residuo no es una cosa sino una relación. Precious Plastic probó que un taller puede producir con descarte y compartir abiertamente el know-how. Y, junto a ellxs, muchxs otrxs profesionales vienen construyendo enfoques que, desde lugares distintos, buscan responder a problemáticas similares.

La novedad de este manifiesto no está, entonces, en inaugurar esa preocupación, sino en proponer una manera particular de abordarla desde el diseño: cinco lentes distintos para leer, cuestionar y actuar frente a la crisis climática. Cinco formas de aproximarse a un mismo problema que no pretenden funcionar como respuestas cerradas, sino como posiciones desde las cuales proyectar. A ellas se suma una serie de herramientas destinadas a poner esas decisiones a prueba, hacer visibles sus consecuencias y comprobar si aquello que diseñamos efectivamente está accionando frente a la problemática que decimos enfrentar. La innovación no está solamente en qué diseñamos, sino en construir un marco que nos obligue a preguntarnos, durante todo el proceso, si realmente estamos haciendo algo al respecto.

No tengo la solución a la crisis ecológica, y desconfío de quien diga tenerla. Propongo algo más modesto: cinco maneras de proyectar en serio dentro de ella. No es un plan para salvar el mundo. Es lo suficiente para ponerse a trabajar.

Nota aclaratoria. Un colapsonauta no es alguien que se resigna al colapso: es alguien que aprende a navegarlo.
Matías Oliva Gerik

MAN C02/06 · II

Dónde estamos parados

Este capítulo no explica cómo llegamos hasta acá. Describe qué encontramos al llegar.

No me interesa reconstruir la historia económica y social que nos trajo hasta este punto: hay bibliotecas enteras dedicadas a eso y este manifiesto no es una de ellas. Me interesa el estado de la mesa en el momento exacto en que nos sentamos a proyectar.

Entre los dos extremos que llamamos burdamente izquierda y derecha oscila una enorme diversidad de pensamientos económicos y políticos. Discuten casi todo. Pero los modelos que hoy imperan comparten un rasgo que casi nunca se discute: aceleran los tiempos, sobre todo los de producción y los de consumo.

Sobre esa aceleración se apoyan las variables que terminan moldeando qué compramos, cuándo y por cuánto tiempo.

  1. ModasUno de los grandes modeladores del gusto colectivo y uno de los bastiones del consumismo. Su cualidad cambiante produce objetos que pasan más tiempo en la fábrica que en uso, para terminar en basurales a cielo abierto.
  2. Accesibilidad económicaExisten clases sociales con distinto poder adquisitivo. De un lado el derroche; del otro, el acceso a productos de mala calidad o directamente la falta de acceso a bienes indispensables para un desarrollo humano digno.
  3. GlobalizaciónHija de las tecnologías de comunicación. Nos lleva a adoptar hábitos ajenos, abandonar rasgos culturales propios y desatender problemáticas locales que serían perfectamente abordables.
  4. Avances tecnológicosSumados a campañas de marketing muy eficaces, producen la sensación permanente de estar desactualizadxs. Hay gente que acampa frente a las tiendas por esa sensación.

El fondo de todo esto es una relación con el hábitat que sigue, casi sin excepción, los principios de la economía lineal: extraer, transformar, consumir, descartar. Si hubiera que ponerle un nombre biológico, sería parasitoidismo: el parasitoide termina matando a su huésped. Con el agravante de que, en este caso, el huésped es la casa.

Aclaración necesaria. Hablar de "la sociedad" como un bloque contradice lo que creo como diseñador: la sociedad es justamente su diversidad, de personas, de entornos y de maneras de reaccionar. Para desarrollar el párrafo anterior tuve que despojarla de esa diversidad. Se la devuelvo acá mismo.

Los impactos de esa relación son visibles sin instrumental: crecimiento urbano desmedido, pérdida de biomas autóctonos, extinción de flora y fauna [alcanza con mirar la Lista Roja de la UICN para dimensionarlo]. En varias ciudades los animales ya cambiaron de hábitos y buscan comida en los basureros. No es que a los pájaros les guste visitarte: los incendios los echaron de su monoambiente autóctono.

Para poder proyectar sobre esto necesito una definición de ambiente y un reparto de actores. Tomo la de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (Estocolmo, 1972) [el conjunto de factores físicos, químicos, biológicos y sociales capaces de causar efectos directos o indirectos, a corto o largo plazo, sobre los seres vivos y las actividades humanas] y la abro en cinco integrantes del hábitat.

  1. FloraTodos los especímenes contemplados dentro del reino vegetal y del reino fúngico.
  2. FaunaTodos los especímenes contemplados dentro del reino animal.
  3. Seres humanosTodas las personas del planeta, desde el nacimiento hasta la muerte, sin importar características distintivas. Nuestro rol acá es mayor que el de nuestra especie: incluye el impacto de todos los productos y servicios que usamos.
  4. Materia naturalMinerales y conformaciones dadas de manera natural, sin intervención humana, que no poseen vida.
  5. Materia humanaTodo lo que fabricamos, una vez terminado su ciclo de vida. Elijo seguir llamándolos residuos para evitar discusiones que no suman.

De los cinco, hay uno que cambia el estatuto de todos los demás: la materia humana. Tratar al residuo como un actor del hábitat [no como el final de una cadena] es lo que permite proyectar sobre él en lugar de proyectar a pesar de él. Es la idea que sostiene el resto del manual.

El reparto tampoco está cerrado, y prefiero decirlo. Le faltan por lo menos tres actores que hoy quedan disueltos dentro de los otros: el suelo y su microbiota, que no es materia inerte sino un sistema vivo; el agua entendida como cuerpo y no como recurso; y la infraestructura [redes, calzadas, tendidos, circuitos de recolección], que es materia humana en uso y condiciona a todo lo demás. Falta además un eje de escala: el pH alterado de una zona de camping y el varamiento de un cetáceo no pueden entrar al mismo cuadro sin aclarar que uno se resuelve con un objeto y el otro no.

Hiperconsumo

El hiperconsumo es el consumo desmedido e irresponsable de recursos: agua, electricidad, gas, petróleo. Tiene al menos dos causas y ninguna es cómoda. La primera es difícil de analizar y bastante sentimental [¿?]: el exceso de un recurso puede deberse a la falta de otro, a la tecnología que media ese consumo [lavadoras, cocinas, calefactores] o a razones puramente humanas. ¿Quién soy yo para decirte que no te des una ducha larga después de un día triste y agotador, o que apagues el caloventor si ya pasaste el día entero trabajando en la calle?

La segunda causa es menos sentimental y más cuantificable: somos más. Se estima que la población mundial pase de los 8000 millones actuales a unos 9700 millones en 2050, con un pico cercano a los 10.400 millones para mediados de la década de 2080. Más de la mitad de ese crecimiento ocurriría en África, mientras que la población de unos 61 países o zonas se reduciría hacia 2050.

Consumir recursos es inevitable. Lo que sí se puede controlar y mejorar es de dónde salen. Y hay tres problemas que lo complican: el acceso a los recursos no es el mismo entre países ni entre vecinos de una misma ciudad; dependemos de empresas que, por razones propias o ajenas, pueden limitar ese acceso; y el mercado es homogéneo hasta el aburrimiento, con productos que apenas alternan entre dos fuentes de energía la cocina a gas y su competencia, la cocina eléctrica].

Una contrafigura. La escala de Kardashev llama civilización de Tipo I a aquella capaz de aprovechar toda la energía disponible en su planeta. Suele aparecer como un horizonte de progreso. Acá funciona al revés: no como algo imposible, sino como un límite que exigiría transformar profundamente nuestra manera de producir, consumir y habitar. Un horizonte alcanzable, quizás, pero sólo a costa de un trabajo enorme; tan lejano y exigente que, por momentos, resulta difícil distinguirlo de una utopía. Este manual empieza precisamente en esa tensión.

Hiperproducción

La hiperproducción es la producción desmedida de bienes de consumo. No es foco de este enfoque bajar el nivel de producción ni mucho menos regular el consumo: eso escapa a su espíritu y ya hay tendencias trabajando en ello. Lo que me ocupa es el problema mayor que la hiperproducción acarrea, que es la producción de residuos.

Ahí aparecen las dificultades reales: la separación, la recolección y el almacenamiento. La diversidad de tipologías y materiales, el espacio donde se genera y se descarta, y la vida posterior del residuo. Todo producto tiene un ciclo de vida que en algún momento termina en residuo [sin hablar del packaging, que nace siéndolo].

Emergencias

Los desastres climáticos son hechos recurrentes y naturales en la historia. Lo nuevo es la frecuencia: según un informe de la Organización Meteorológica Mundial, las inundaciones, las olas de calor y los incendios forestales se multiplicaron por cinco en los últimos cincuenta años, con costos ambientales incalculables y costos económicos que superan los 3,64 billones de dólares.

No podemos evitarlos ni frenarlos. Sí podemos prepararnos. Y no lo estamos: alcanza con mirar el terremoto de 6.2 en Gansu, o el temporal del 17 de diciembre de 2023 en Bahía Blanca, que dejó trece muertos y una cantidad incontable de daños materiales. Invito a quien lee a abandonar la lectura un momento y buscar noticias sobre cualquiera de esas amenazas: son muy pocas las positivas. Respondiendo a la pregunta directamente: no, no estamos objetualmente preparados. Socialmente, puede que algunas culturas sí.

Desórdenes ambientales

Es el punto más complejo, porque no se ve de una sola vez. Si todos los actores dependen unos de otros, cada problemática afecta a varios a la vez. La rotura de una acera por el crecimiento de raíces. La imposibilidad de que ciertas especies proliferen porque un edificio les quitó las horas de sol. El pasto que no crece por el enlozado de los senderos. El pH del suelo alterado en zonas de camping por exceso de fogatas. El atropellamiento de fauna. Los varamientos de cetáceos. Las especies invasoras que reordenan cadenas alimenticias enteras.

Cinco actores, cuatro frentes. Lo que sigue es lo que se puede hacer con eso.

MAN C03/06 · III

Los cinco enfoques

Cinco lentes, no cinco casilleros. Un proyecto puede mirarse desde varias a la vez, y algunos de los mejores se ven distintos según por cuál se los mire.

Cada lente está cortada sobre un criterio distinto [el insumo, la función, el sitio, el evento, el beneficiario] , así que no son excluyentes y preguntarse en cuál estoy puede servir como punto de partida. Otra pregunta útil es: ¿cuánta infraestructura supone lo que estoy proyectando?. Esta pregunta puede considerarse como el eje que atraviesa a las cinco, y tiene tres grados.

  1. EstrésTodo funciona, pero tensionado. Hay energía, transporte y mercado, con cortes ocasionales y costos que suben.
  2. InterrupciónAlgo falla y no vuelve enseguida. Se corta el suministro, no pasa el camión, el camino queda cortado durante días o semanas.
  3. AusenciaNo hay red que reponer. Lo que exista tiene que sostenerse con lo que hay a mano y reproducirse sin industria.

Ubicar cada lente sobre ese eje muestra algo incómodo y necesario.

EstrésInterrupciónAusencia
01 · Colapsonauta
02 · Hiperconsumo
03 · Hiperproducción
04 · Emergencia
05 · Ambiente

Opera de llenoOpera con límitesRequiere lo que falta

El diseño colapsonauta es el único que atraviesa la escala entera, porque no supone nada más que descarte disponible y un taller. Los otros cuatro asumen, en distinto grado, la misma industria cuya interrupción define al colapso. Eso no los invalida: los ubica. Un manual honesto dice para qué escenario sirve cada cosa, y este dice que cuatro de sus cinco lentes trabajan mientras el mundo todavía funciona.

El Ecodiseño Radikal centra su preocupación en las problemáticas que hoy tienen que afrontar la sociedad y el ambiente, y propone usar el diseño de productos y servicios como herramienta para mitigarlas. Lo que sigue es qué hace cada lente y qué tipo de objeto puede salir de ella.

01 · Diseño colapsonauta

Cuando se propone incluir residuos en una línea productiva aparecen siempre dos respuestas: "es muy caro y poco redituable" y el más corto "no se puede", respaldado con un "no se pueden estandarizar residuos". Ambas tienen los cimientos en la lógica de un modelo de consumo depredador, donde los productos pierden su valor sentimental, se rigen por modas y existen para dar ganancia a quien los vende.

Este enfoque incluye el residuo con la menor intervención posible, apuntando a que constituya la mayor parte del producto: en materia total, en rol funcional o en valor estético. Como proporción ideal a alcanzar: un máximo de 60% de material virgen y un mínimo de 40% de material recirculado, medido en masa. La unidad no es un detalle: si el porcentaje se declara sobre el volumen, sobre el costo o sobre la superficie visible, cualquier producto aprueba. Se mide en masa porque es lo único que se puede pesar y discutir. Aprovechar las características morfológicas del material y trabajar sobre alguno de los tres ejes [formal, productivo o funcional] no reemplaza a ese número: lo acompaña.

Acá el reciclaje no es una herramienta discursiva sino una estrategia de obtención de materia prima para productos de baja escala. El know-how de cada pieza es de libre acceso, siempre y cuando quien la reproduzca respete la inclusión de residuos. La pregunta obvia es dónde queda el valor si cualquiera puede fabricarlo: queda en la calidad final, en la capacidad de quien lo produce y en la escala, porque las piezas casi únicas valen más, no menos. Y hay una precisión que evita la contradicción con el diseño por contexto: lo que se comparte son procesos y saberes, no formas. La forma nace en cada comunidad, con su descarte y sus talleres.

Sobre el dinero. Sería idiota negar que hace falta para sobrevivir en el mundo actual. Todos los proyectos de este enfoque tienen como objetivo el rédito económico, y no por casualidad: los productos que provienen del Diseño colapsonauta, cuando sea necesario, podrían financiar diseños de los otros cuatro enfoques, que suelen requerir una inversión inicial mayor antes de alcanzar autonomía económica.

02 · Diseño ante el hiperconsumo

Frente a un consumismo que vuelve casi una utopía la reducción del consumo, este enfoque crea productos que recolectan y permiten utilizar recursos y energías desaprovechadas, con la finalidad de satisfacer nuestros hábitos actuales sin extraer más.

Las fuentes energéticas ya están sobre la mesa: mareomotriz, eólica, geotérmica, solar, de impacto. Los recursos aprovechables también: agua, CO2, residuos vegetales. Las tipologías que suelen aparecer son generadores de energía, estaciones de carga y productos autosustentados. Escamandro y Chuva son dos ejercicios en esa dirección.

La regla que ordena todo el enfoque es el balance. Si el Escamandro se hubiera planteado a escala de un crucero, podría generar energía y aun así empeorar el consumo de combustible del barco por el solo hecho de tener que desplazarlo. Un producto que recolecta energía y gasta más de la que recolecta no es un producto: es una excusa.

03 · Diseño ante la hiperproducción

Este enfoque busca la higiene y, cuando es posible, la desaparición de los entornos que genera la producción desmedida e incontrolada de residuos. Se identificaron cuatro tipos de espacios contaminados, cada uno con su objetivo.

  1. Hábitats inhóspitos contaminadosPara garantizar su integridad.
  2. Basurales a cielo abiertoPara mejorar su organización.
  3. Hábitats contaminadosPara mejorar su estado y facilitar la limpieza.
  4. Islas de residuosPara lograr que desaparezcan.

Es el enfoque con la tipología de producto más amplia, porque depende por completo de en qué punto del ciclo de vida del residuo se decida intervenir. También es el que más cerca está de una salida real al mercado: ya existen tecnologías y componentes para llegar a prototipos y a series bajas de producción.

04 · Diseño para la emergencia

Responde a amenazas comunes a todas las especies: incendios, sequías, avalanchas, tsunamis, terremotos, ciclones, erupciones, riesgos biológicos y tecnológicos. El objetivo es siempre el mismo: salvar vidas, objetos, servicios, sistemas, información o lo que la situación requiera.

  1. RefugiosPara proteger la vida de seres humanos y fauna.
  2. Cobertores y protectoresPara proteger objetos.
  3. Comunicadores y pasatiemposPara entretenernos durante la supervivencia. No es un chiste: la espera también se diseña.

Hay una condición previa a cualquier idea: los productos de este enfoque tienen que ser percibidos como seguros, tanto por quien los va a usar como por quien los va a fabricar. Sin esa percepción no hay inversión, y sin inversión no hay producto. Habiacuático y Alerón Antidespegue son los dos ejercicios más avanzados de esta rama.

05 · Diseño para el ambiente

Es la rama más delicada de las cinco, porque trabaja sobre las interrelaciones entre actores. Mejorar una relación implica modificarla, y modificar una relación entre especies es jugar a ser dios con información incompleta.

Los ejercicios pensados hasta ahora dan una idea del alcance: salvavidas para cetáceos, baldosas podadoras, foguetero portátil, guardabarros para animales, protector de raíces para plantas acuáticas. Ninguno superó todavía la etapa de conceptualización, y lo digo con todas las letras porque acá la honestidad sobre el estado de avance es parte del método.

Por eso este enfoque tiene una exigencia que los otros no tienen: prototipo y prueba de campo, sin excepción, antes de cualquier fabricación. El impacto de un error acá no lo paga quien diseña.

MAN C04/06 · IV

Cómo se proyecta

El Ecodiseño Radikal no propone una fórmula para idear. Hay teóricos de sobra que ya plantearon caminos, y todos sirven. Lo que sí propone es un orden de preguntas antes de llegar ahí.

Lo que sigue no es un método de creatividad. Es la secuencia mínima que cada enfoque necesita para que un proyecto no se apoye en una intuición y nada más.

La regla única · Declaración de costo

Antes que las etapas hay una sola regla, y vale para las cinco lentes: todo proyecto declara qué cuesta que exista. No es un análisis de ciclo de vida [para eso hacen falta datos y profesionales que no siempre están al alcance] sino una declaración honesta y verificable que entra en media carilla.

Qué cuesta que existaMateria (masa y origen), energía de fabricación, transporte, instalación.
Qué cuesta que siga existiendoMantenimiento, repuestos, consumo en uso, vida útil estimada.
Qué devuelveRecurso captado, residuo desviado, daño evitado, relación mejorada. En unidades, no en adjetivos.
Qué pasa cuando terminaA qué ciclo entra cada parte, y quién se encarga.
BalanceLa resta, dicha en voz alta. Si da negativo, se dice igual.

Sirve para dos cosas. Hacia adentro, obliga a mirar el proyecto entero y no solamente su función: un recolector de energía que gasta más de lo que junta se cae acá, y es sano que se caiga. Hacia afuera, es lo que separa a un proyecto de ecodiseño de un producto con un discurso encima. Si un proyecto no puede completar la ficha, todavía no está terminado.

Etapas · Diseño colapsonauta

  1. Identificación del descarteCuáles son las cualidades técnicas y estéticas del material.
  2. Identificación del entorno productivoQué procesos existen a nivel taller para transformar ese material.
  3. Identificación de posibilidades e ideaciónDesde la conceptualización hasta la definición del producto, con maquetación y pruebas materiales.
  4. Análisis de viabilidad productivaAcá se define la escala: unitaria, serie única, serie por temporada. No se descartan tandas distintas si el entorno material lo permite.
  5. Legajo técnico y prototipadoEl legajo se genera según las necesidades de quienes van a producir. Se pasa al prototipo con el legajo ya empezado y con el material disponible a la vista.
  6. Salida al mercadoNo hay una tipología esperada. Sí se espera generar el know-how necesario para producirla de nuevo.

Etapas · Diseño ante el hiperconsumo

  1. Identificación del recurso desaprovechadoUna energía o un recurso que no se esté aprovechando, o que se aproveche a medias.
  2. Listado de usos posiblesY de las acciones necesarias para llegar a ellos: recolectar, almacenar, transportar, limpiar, clasificar, descargar.
  3. IdeaciónSin fórmula, con las dos etapas anteriores sobre la mesa.
  4. Balance costo-beneficioEntre lo que cuesta recolectar y lo que efectivamente se recolecta. Si el balance da negativo, el proyecto se cae acá y está bien que se caiga.
  5. PrototipadoLa escala prototipo es difícil en esta rama. Las pruebas materiales, en cambio, son innegociables.

Etapas · Diseño ante la hiperproducción

  1. Entorno objetivoSobre qué espacio vamos a intervenir, cuáles son sus características y si hay personas a cargo de alguna fase de la vida del residuo.
  2. Identificación del residuoSus características, sus necesidades de degradación y si su formato puede ser modificado.
  3. Punto de ataqueEn qué fase de la vida del residuo vamos a actuar.
  4. IdeaciónLa tipología de producto va a depender por completo de la respuesta anterior.
  5. Prototipado y legajo técnicoSe incentiva llegar hasta acá: ya existen tecnologías y componentes disponibles para hacerlo.

El punto de ataque merece su propio detalle, porque el residuo no es un estado sino un recorrido.

  1. DescarteEl momento en que el residuo se deposita en algún lugar, sea uno destinado a eso o el espacio a secas, que es lo que se busca evitar.
  2. RecolecciónNecesaria cuando el descarte fue al espacio.
  3. AlmacenamientoEl paso siguiente. Suele aparecer acá un producto con un límite de carga.
  4. AglomeraciónLa recolección hecha por una empresa privada o un ente municipal.
  5. AlmacenajeEsas empresas o entes disponen los residuos en algún lugar. Es inevitable, y es donde este enfoque puede aportar organización, potenciar la degradación o facilitar su uso posterior.

Etapas · Diseño para la emergencia

  1. Identificación de la amenazaContextualizarla: espacio, grado de impacto, frecuencia.
  2. Identificación de vulnerablesQué objetos o seres vivos sufren el impacto, y cuál es su valor económico y sentimental. Los dos valores cuentan.
  3. Reducción de dañosEntendido el daño, cómo se disminuye y qué puede aportar el diseño industrial a esa disminución.
  4. Ideación y tipología pretendidaRefugio, cobertor, comunicador. La percepción de seguridad se decide acá.
  5. Relación inversión-beneficio y prototipadoNecesaria para conseguir inversores y para que quienes lo usen elijan usarlo.

Etapas · Diseño para el ambiente

  1. Identificación de la problemáticaDepende fuertemente de nuestra capacidad de observar. A veces alcanza con seguir a un solo actor y ver qué le dificulta el desarrollo natural de sus acciones.
  2. Caracterización de actoresCaracterizar por sus cualidades biológicas a todos los que intervienen en el problema.
  3. IdeaciónSin fórmula, como en el resto del manifiesto.
  4. Prototipado y prueba de campoObligatorio. Es la única manera de analizar el impacto real de un producto sobre el ambiente antes de multiplicarlo.
  5. Fabricación, distribución y aplicaciónPuede proyectarse en escala baja, media o alta, y suele tener salida al mercado con relativa facilidad.

El diseño por contexto

Hay una condición que atraviesa a los cinco enfoques y que no aparece en ninguna de las listas anteriores: quien proyecta desde el Ecodiseño Radikal debería hacerlo desde y para su propia comunidad.

No es una regla moral, es una cuestión de precisión. Cada cultura se rige por un termómetro de valores y objetivos comunes que solo comprende quien la habita. Cada comunidad tiene disponibilidades económicas, tecnológicas y discursivas propias. Si esas variables no se conocen en carne propia, un proyecto bienintencionado puede impactar de maneras impensadas en el tejido social. Ese termómetro de valores, dicho sea de paso, funciona bastante bien como paso cero del diseño para la emergencia.

Ninguna de estas listas sirve sin mirar primero. Todo lo demás [el legajo, el prototipo, la serie] viene después de haber visto algo que estaba ahí y que nadie estaba atendiendo.

Matías Oliva Gerik

MAN C05/06 · V

Caso · Ordna

Un manual sin un caso completo es una hipótesis. Este capítulo existe para que el método quede expuesto en un proyecto real, con lo que funcionó y con lo que todavía no.

Ordna es un sistema modular para la gestión de residuos urbanos que actúa como facilitador relacional entre las personas, la basura, el hogar y la comunidad. Facilita la separación en origen, sostiene hábitos, recuerda horarios de recolección, se adapta a los esquemas de clasificación de cada comunidad e integra a recolectores formales e informales en los circuitos de recolección.

Por qué lente se entra

Principal: hiperproducción. El proyecto no discute cuánto se produce ni cuánto se consume; interviene sobre lo que esa escala genera. Secundarias: diseño por contexto, porque el esquema de clasificación no se impone sino que se adapta a cada comunidad, y colapsonauta en la medida en que la fabricación incorpore descarte. La lectura cruzada es justamente lo que las cinco lentes permiten: el mismo objeto cambia de foco según desde dónde se lo mire.

Punto de ataque sobre el ciclo del residuo

Ordna actúa sobre las tres primeras fases y modifica la cuarta sin tocarla. En el descarte, porque decide dónde y cómo se separa. En el almacenamiento, porque es el producto con límite de carga que aparece en la casa. En la recolección, porque ordena el momento en que el residuo sale. Y por efecto, en la aglomeración: si el residuo llega separado y a horario, cambia el trabajo de quien lo recoge sin necesidad de rediseñar el camión.

Actores en juego

Seres humanos y materia humana, evidentemente. Pero el caso deja a la vista una carencia del cuadro de actores del capítulo II: el trabajo de recolección [formal e informal] no entra en ninguna de las cinco categorías, y sin embargo es el actor que decide si el sistema funciona. Un manual se corrige con los proyectos, no contra ellos.

Grado de colapso

Opera de lleno bajo estrés y sigue operando bajo interrupción: cuando el camión no pasa, un sistema que ordena y contiene la separación en origen vale más, no menos. Bajo ausencia de circuito de recolección, en cambio, resuelve la mitad del problema: ordena el residuo pero no tiene a dónde entregarlo. Decirlo es parte del método.

Etapas recorridas

  1. Entorno objetivoDefinido: el hogar urbano y su vínculo con el circuito municipal y con los recolectores.
  2. Identificación del residuoResiduo domiciliario mixto, con esquemas de clasificación variables según la comunidad. Completar: tipologías priorizadas y volúmenes estimados por hogar.
  3. Punto de ataqueDescarte, almacenamiento y recolección.
  4. Ideación y definiciónSistema modular, con esquema de clasificación adaptable.
  5. PrototipadoCompletar: escala alcanzada, materiales del prototipo, procesos utilizados.
  6. Prueba de campoCompletar: si hubo instalación en hogares reales, durante cuánto tiempo y qué se observó.
  7. Legajo y producciónCompletar: estado del legajo técnico y escala de producción prevista.

Declaración de costo

Qué cuesta que existaMateriales y masa por módulo, porcentaje recirculado sobre masa, procesos de fabricación, transporte.
Qué cuesta que siga existiendoVida útil estimada, mantenimiento, piezas reemplazables, consumo en uso si lo hubiera.
Qué devuelveResiduo efectivamente separado por hogar y por semana; tiempo o esfuerzo ahorrado a quien recolecta.
Qué pasa cuando terminaA qué ciclo entra cada módulo y quién se hace cargo.
BalanceLa resta, con las unidades de arriba.
Sobre los campos vacíos. Están a la vista a propósito. Una ficha incompleta y visible dice más sobre el estado real de un proyecto que una ficha completada con estimaciones cómodas. Se llenan cuando hay datos, no antes.

Qué le enseñó el caso al manual

Tres cosas. Que la lente de hiperproducción necesita un actor que el cuadro no tiene: el trabajo de recolección. Que el diseño por contexto no es una recomendación ética sino una condición técnica, porque un esquema de clasificación equivocado vuelve inútil al sistema entero. Y que la declaración de costo es más difícil de completar que de proponer, que es exactamente la razón por la que tiene que ser obligatoria.

Matías Oliva Gerik

MAN C06/06 · Bis · Conclusiones

Manifiesto de diseño

Trabajando en este capítulo

Volvé después.

2026 · Brasil

Entrega de la Mención Especial del Jurado a Matías Oliva junto al proyecto Ordna en Bento Gonçalves

Prêmio Salão Design °27

Reconocimiento

Premio especial · Categoría Profesional · Mención Especial del Jurado - Concientizar

Proyecto relacionado

Ordna →

Resumen

Ordna, sistema modular que lleva la separación de residuos al hogar y la conecta con los circuitos de recolección de cada comunidad, fue distinguido en la 27.ª edición del certamen. El jurado destacó su dimensión social y su atención a públicos poco contemplados por el diseño.

Datos

  • Organiza: Sindicato das Indústrias do Mobiliário de Bento Gonçalves, desde 1988
  • 516 proyectos inscriptos · 116 finalistas evaluados presencialmente · 27 distinguidos
  • Único proyecto argentino entre los distinguidos
  • Ceremonia: 19 de agosto de 2026, Bento Gonçalves (feria Movelsul)

Enlaces

2025 · Brasil

Sillón Capullo exhibido en el espacio del Prêmio Salão Design °26 en BrasilEspacio de la 26.ª edición del Prêmio Salão Design durante la exhibición de finalistas

Prêmio Salão Design °26

Reconocimiento

Finalista seleccionado · Categoría Estudiante

Proyecto relacionado

Sillón Capullo →

Resumen

Sillón Capullo es mobiliario experimental desarrollado a partir de la reutilización de descartes textiles. Su silueta envolvente transforma esos residuos en una oportunidad material, funcional y expresiva.

Enlaces

Legajo técnico a la venta · Busco fabricante →

2024 · Argentina

Render de un banco modular de la Línea Curve desarrollado para el Concurso MetrarMatías Oliva recibiendo la mención honorífica del Concurso Metrar en la Universidad de Palermo

Concurso Metrar de Diseño en Aluminio · 3.ª edición

Reconocimiento

Mención honorífica · Categoría Estudiante

Proyecto relacionado

Resumen

Línea Curve propone mobiliario urbano a partir de un módulo curvo estandarizado que facilita la producción masiva: tachos de residuos, carteles infográficos, bancos, bicicleteros, sillas y mesas materas. Consigna del concurso: equipamiento urbano en aluminio.

Datos

  • Organiza Metrar, extrusora argentina de aluminio
  • Entrega de premios en la Universidad de Palermo
  • Jurado con representantes de FAUD-UNC, FADU-UBA, UNSAM, UP y Metrar

Enlaces

MANIFIESTO · EN VIVO

Charlas / conferencias

Matías Oliva presentando el manifiesto ante estudiantes en la FAUD de la Universidad Nacional de CórdobaAuditorio durante la charla Diseñar el colapso en la FAUD de la Universidad Nacional de Córdoba

2026 · Argentina

Diseñar el colapso. Cinco maneras de proyectar en escenarios de crisis

Contexto

Charla invitada · Ciclo “Diseño sostenible para pensar el futuro”

Fecha y lugar

Martes 11 de agosto de 2026, 16 h · FAUD, Universidad Nacional de Córdoba

Resumen

Presentación del Manifiesto del Ecodiseño Radikal: cinco enfoques para proyectar productos y sistemas en un escenario de crisis climática y límites del modelo industrial.

Enlaces